Piensa en ese conjunto con el que sales de casa sin darle más vueltas. Hay una pista ahí: sus proporciones, su comodidad o sus colores ya funcionan para ti.
Esta semana, repítelo cambiando solo una cosa. Una camisa diferente, otro calzado o un accesorio. Anota qué versión te apetece volver a usar. Tu estilo también se construye así.